Sobre mi

Mi nombre es Victoria y no, no os voy a decir lo muchísimo que me gusta hacer fotos, ni cuantos años llevo con mi cámara, ni si me la llevo a todas partes por que nisiquiera sería la verdad,.. mucho menos como encontré el mundo de las bodas a través de mi pasión, la fotografía,.. por que ni fue así ni mi pasión es esa, exactamente.

Tengo 25 años, puedo decir que no soy muy normal, y que siempre he soñado con mi boda, soy una enamorada del amor, una tonta que cree en las medias naranjas, la que llora al ver a dos personas que se quieren. Por que aunque no lo parezca y las apariencias engañen, soy de esas que dicen ‘cuqui’ se tiñen el pelo de rosa, hablan del ‘amor fuertecito’ y su animal favorito es el ‘unicornio’. Me gusta llorar casi tanto o más que reír, en realidad soy una experta en hacer y sentir ambas cosas a la vez como una estúpida. Me gusta cuando vosotros lo sentís, casi tanto como sentirlo. Me gusta ver como os enamoráis cada día un poquito más hasta que llega el día de vuestra boda y explotáis, ver como lo eleváis a la enésima potencia cuando creáis una familia; ser testigo y a la vez ser la única, a la que vosotros habéis escogido para transformarlo en recuerdo, por que sin los recuerdos lo vivido no perdura con el paso del tiempo.

Adoro los animales y amo a los gatos sobre todas las cosas, a las mías ya ni os cuento. Me gustan las personas, los niños MUY muchísimo.. pero el amor, cuando es de verdad (por que eso se nota), todavía me gusta más.

Me apellido Guevara, y significa muchísimo para mí. Me ha costado mucho tiempo darle el valor que se merece a la palabra familia. Ahora que no puedo tenerlo más claro, tengo el lujo de trabajar con ella; no todos lo entienden, pero tampoco nos hace falta. Mi hermana María, esa persona con la que comparto tantísimo, sin la que no podría vivir, y yo, empezamos con esto hace ya 4 años, justo los años que tiene el pequeño amor de mi vida, mi sobrina Leia.

Verla por primera vez, eso sí que fue un disparo al corazón. No fue aquí cuando empecé a coger una cámara, ni por asomo, pero sí cuando empecé a darle el valor al poder de recordar y cuando me di cuenta de que mi pasión es mi familia, al igual que también lo es, que vosotros me queráis cerca de las vuestras.